Hablad. Preguntad. Habladme. Necesito paz. Quiero luz. No sé a dónde voy. Mis no piernas no saben cómo caminar. Hay recuerdos sangrando tras mis ojos. Hablad. Preguntad. No quiero quedarme sola. Pero me estáis dejando. Me dejáis y me hundo. Dadme luz. Un soplido. Unos ojos cerrados. Noche. Sólo noche queda aquí. Si no hay “aquí” ni “allí”, ¿qué sitio es este? Mis recuerdos. Mi niñez. Mis horas. La casa de piedra húmeda. Cuánto dolor. Cuánto daño. Qué poco sitio para sentirlo todo. Esto no es la nada, es el dolor. Dadme luz. Dadme voz.